Un buen autocar mejora con un buen conductor.

El consumo de combustible supone un 12-15% de los costes de explotación. Por lo tanto, es una partida importante de costes. Cualquier reducción en este campo mejora su economía, y también el medio ambiente: con la interacción perfecta entre técnica del vehículo, análisis inteligente del estilo de conducción y formación adecuada de los conductores. Y es que un buen autocar mejora con un buen conductor.